| |
HIMNO A BELGRANO.
I Paladín de los sacros ideales A la patria juró siempre honrar y en la fragua del dogma de Mayo Fue entusiasta una espada a forjar. Al blandir ese fúlgido acero Se animó de pujanza y valor; Fue un heraldo de luz y grandeza, Grato nuncio de gloria y honor
|
IX Sus hazañas rutilan de gloria Como el grupo de estrellas del Sud, Porque nunca tibieza o desmayo Empañó su espartana virtud ¡Gloria eterna al insigne guerrero, Que al llevar en sus armas la unión A otros nobles estados de América, Sembró el germen de la redención! |
II Llevó el credo en su espada flamígera Como un genio sublime del bien, De la Patria creciendo sonriente Fue baluarte, columna sostén; Legendaria figura del Plata; Escudero gentil y gladiador; Caballero sin tacha y sin miedo, Un Bayardo de bélico ardor.
|
X Cual la bruma otoñal se disipa Ante el rastro de fúlgida luz, Desgarró con su estela radiante De la Patria el sombrío rapaz. Y el undoso y titánico Plata Remeciendo con brío el caudal, Nombra eterno al varón abnegado Con su ronco laúd de cristal |
III Ese grande y egregio patricio Fue un apóstol de la redención, Dirigiendo en honrosa cruzada Una heroica y altiva legión. Le dio el recio Pampero su empuje; Esas rachas del Plata su voz; Las augustas matronas virtudes, Y un escudo, las aras de Dios.
|
XI Escudó a la Patria querida. De las zarpas de un fiero opresor. Y su canto solemne de gloria Alza el Pueblo Argentino en su honor. Y al rodar con sus ondas el Plata Coronado de un regio dosel, Le dará su fecunda corriente Lozanía a su verde laurel
|
IV Le dio el astro naciente de Mayo Con sus rayos el patrio fervor, Y los puros colores etéreos Como emblema el Supremo Hacedor; De ese blanco y azul del olimpo Reflejó su más bello matiz, Y creó de su mente, Belgrano, El pendón de la Patria feliz.
|
XII ¡Gloria al héroe! …. Su gran monumento Cual sagrario nos llene de fe, Y, a través de los siglos y siglos Se contemple triunfante de pie, Que sabremos honrando a ese genio Junto al sacro pendón nacional, Inspirados de nobles ideales Seguir siempre su estela inmortal |
V En su regio corcel de batalla Ved, el prócer de brazo viril, Como ondea gallardo la enseña Con semblante animoso y febril. ¡Bajo el pórtico inmenso del cielo Con sus orlas de ardiente arrebol, No ha surgido una enseña más pura A la eterna caricia del sol!
|
XIII Hasta edad más remota la Patria , Su feliz mausoleo verá. Y la Gloria surgiendo en su vuelo, Arrogante al Gran Pueblo dirá: ¡Allí está en su corcel de batalla Aquel prócer de brazo viril Ved, cuán bello tremola su enseña Con semblante animoso y febril |
VI ¿Por qué se oyen vibrar los clarines Y cual trueno retumba el cañón? Es que juran amar los patriotas Sus colores: ¡del cielo un jirón! Ved al héroe: recorre las filas Imprimiendo la dulce emoción, Y aquel bosque luciente de aceros Se estremece por gran sensación.
|
XIV Con marcial apostura el guerrero Radiará en su piafante corcel A un redoble de roncos tambores, Mientras forma el empíreo un dosel… Jubiloso este Pueblo Argentino Con la insignia que hiciera jurar, Irá siempre, los días de gloria En tributo de amor a loar |
VII Abandonan sus tristes hogares, Pues, la Patria ha lanzado un clamor, Y, a los campos de guerra con brío Marchan todos al son del tambor… ¡A los aires tremola su emblema; Ya se sienten las dianas tronar, Porque a un choque de férreos titanes Va entre polvo el realista a rodar!
|
XV Primorosas y alegres vestales Que arropadas de azul y albor, A su pie con las manos de jaspe Deshojáis en ofrenda una flor: ¡Arrancad de las cuerdas temblosa; Los arpegios por su alta virtud. Que el insigne patriota ha creado Vuestra insignia de honor! ¡Gratitud! |
VIII Tucumán y Las Piedras y Salta Nos recuerdan el eco marcial, Con sus labios de luz a Victoria Besó ardiente la espada triunfal… Y si allá en Vilcapugio y Ayouma Algún héroe lloró su revés, Fue de orgullo, por ver que Belgrano Tremolaba el pendón, sin doblez |
CORO ¡Gloria eterna al patricio genial, Que a la Patria arrogante y gentil Coronó de ostentosa laurel! ¡Honre excelsa al patriarca inmortal, Que dio fama a ese pueblo viril! ¡Gloria! ¡Gloria! ¡Loor siempre a él! |
Gabriel Monserrat.